Caballero de fríos frutos y costeras raíces,
tu llegada a mí, ha sido el conjuro de los tiempos,
la enemistad de las estaciones
y el mejor de los equinoccios.
Lumbre de faro que guía mentes,
disipa dudas y convoca luchas
imagen de otros altares,
estampa clavada en mi almohada
señor de señores, maestro,
compañero, amigo guardado en secreto.
Tanto de ti, tan poco de mi,
nada que ambiciona,
espuma que anhela
y canto de cigarra que en la tarde sueña,
todo efímero porque nada queda,
solo la espera tortuosa del llamado
para ir a la guerra.
EleHdz
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